En Brasil el aborto es ilegal excepto en casos de violación e incesto o para salvar la vida de la mujer. En 1986 se introdujo el misoprostol en Brasil para el tratamiento de ulceras gástricas y duodenales. Para principios de los años 90´s, las propiedades abortivas del misoprostol eran bien conocidas en Brasil y los médicos, farmaceutas y las mismas mujeres diseminaron la información del misoprostol. Utilizando el misoprostol, las mujeres eran capaces de inducirse un aborto. También eran capaces de provocarse un aborto, solicitar ingreso a establecimientos de salud pública y acceder a servicios legales de post-aborto. La experiencia brasileña con el misoprostol hizo resurgir un debate renovado acerca del estatus legal del aborto.